De exposiciones
13 oct 2005
El martes, Ras, inauguraba exposición en el Salón de Apodaca y allí nos fuimos todos. Además, esta vez la muestra era “secreta”. Ras no nos había dado ninguna pista de lo que iba a colgar. El resultado sorprendente.
El martes, Ras, inauguraba exposición en el Salón de Apodaca y allí nos fuimos todos. Además, esta vez la muestra era “secreta”. Ras no nos había dado ninguna pista de lo que iba a colgar. El resultado sorprendente.
El pequeño Ras apareció hace ya unos cuantos años, cuando él tenía más o menos 16. Era un perezoso estudiante de FP, porque lo suyo, más que las bombillas eran los lápices y los rotuladores, con una pasión enciclopédica por los cómics. Su primera aportación a Ciberpunk como dibujante, fue Lia, nuestra musa durante estos últimos años.
Gracias a currillos diversos, juntó unos ahorrillos para autoeditar su primer cómic al tiempo que comenzaba a exponer en salas de la Comunidad de Madrid, cafés, y cualquier pared que se pusiera a tiro. Por aquel entonces jugaba con figuras geométricas para la crear imágenes que adornaba con interminables y divertidísimos títulos.
Pero el martes, los círculos y rayas no se dejaban ver por ningún lado. Los dibujos estaban más cerca de Hugo Pratt en sus aventuras por Africa. Casi todos destilan cierta melancolía, personajes a la espera de algo -tal vez ese algo que cambie sus vidas-, miradas que se pierden en el horizonte, huída… y a la vez mucha calma. Y entre dibujo y dibujo, vinito y bandejas con bollitos de fiesta de cumpleaños. Música y montones de caras conocidas.
La exposición estará todo el mes de octubre en Le Salón d’Apodaca (C/ Apodaca, Tribunal).
Qué prolífica estás últimamente. ¡Bien!